
Elegir la bomba sumergible equivocada es uno de los errores más comunes —y más caros— que vemos en el campo. Una bomba subdimensionada trabaja al límite y se quema en meses; una sobredimensionada desperdicia energía y puede reventar las tuberías por golpe de ariete.
Estas son las cuatro variables que siempre revisamos en BOMONSA antes de cotizar un equipo Franklin Electric.
1. Gasto requerido (GPM o L/min)
El gasto es la cantidad de agua que necesita mover por minuto. Para una vivienda con 4 personas suele bastar entre 8 y 12 GPM. Para un condominio de 80 unidades puede subir a 80 GPM o más.
Mida su consumo real durante una semana antes de comprar. El dato del medidor es más confiable que cualquier estimación.
2. Profundidad dinámica total (PDT)
Sume la profundidad del nivel estático del agua, el descenso esperado cuando la bomba trabaja, la altura del tanque elevado y las pérdidas por fricción en la tubería. La suma de todo eso es la PDT —y define los metros de columna de agua que la bomba debe vencer.
3. Diámetro del pozo
Si el pozo es de 4 pulgadas, necesita una bomba de 4“. Si es de 6“, puede usar una de 6“ —más eficiente, pero más cara. Nunca instale una bomba cuyo diámetro supere el del pozo.
4. Calidad del agua
¿Agua limpia de pozo? ¿Arena? ¿Aguas residuales? Esto define si necesita una bomba turbina, una sumergible estándar o una bomba para aguas negras con impulsor vortex.
En BOMONSA tenemos en inventario la serie Versajet y la serie 6“ encapsulada de Franklin Electric, además de tableros de control y tanques hidroneumáticos compatibles. Pida una visita técnica y le entregamos la curva de operación exacta para su pozo, sin compromiso.




